jueves, 28 de septiembre de 2017

Enseñanzas de Buda

"Camino viejo, nubes blancas" libro escrito por Thich Nhat Hanh en donde se relata la vida del Buda Gautama.
Transcribo párrafos con la intensión de apreciar alguna de las tantas enseñanzas que el primer Buda de nuestra era dejó en el camino.


Una tarde, después de meditar caminando, el Buda se encontró con el rey Pesenadi a las puertas del monasterio. Mientras intercambiaban saludos de cortesía, siete ascetas de la secta Nigantha pasaron por allí. Los seguidores de aquella secta iban desnudos, practicaban austeridades, no se afeitaban la barba y no se cortaban el pelo ni las uñas. El rey se disculpo ante el Buda y se acercó. Tras inclinarse respetuosamente ante ellos, dijo "respetados monjes de gran virtud, soy Pasenadi, rey de Kosala". se inclino dos veces mas repitiendo las mismas palabras, y después se volvió junto al Buda. Cando los ascetas se alejaron el rey le pregunto a Buda. "Señor, ¿crees que alguno de esos ascetas ha alcanzado el estado de arhat o esta cerca de obtenerlo?"
El Buda respondió: "Majestad, tu eres rey y vives rodeado de ministros y políticos. Es natural que le resulte difícil discernir que monjes han alcanzado o no ciertos niveles de realización espiritual. No obstante, es delicado juzgar a quien se ha visto una o dos veces. Para conocer la profundidad de la sabiduría, de la virtud y de la realización de una persona es necesario vivir cerca de ella y observarla cuidadosamente; ver como responde ante circunstancias difíciles, como se relaciona con los demás[...]
El rey confeso al Buda: "Señor, tengo ya setenta años y deseo dedicar mas tiempo al estudio del Dharma. Tendría que practicar mas la meditación sentado y caminando, pero, Señor, los asuntos del palacio son extenuantes y requieren todo mi tiempo y dedicación. A veces estoy tan cansado que me duermo ante tus enseñanzas del Dharma. ¡Es vergonzoso! Señor, también soy culpable por comer demasiado [...]
Majestad, lo que tienes que hacer es, simplemente, comer menos. De esa manera, tu cuerpo y tu mente se sentirán mas ligeros y podrás llevar a cabo tu tarea de gobernante y tu practica espiritual.
Sin dejar de atender la calidad de tu nutrición”.
El rey unió las palmas de las manos para mostrar que apreciaba la sugerencia del Buda.
El Buda prosiguió: “Es bueno que dediques mas tiempo a velar por la salud y a practicar la vía espiritual. Tus días en esta vida están contados. Majestad, supongamos que un leal mensajero te anuncia que una inmensa montaña, alta como el cielo, se aproxima desde el Este aplastando todo lo que encuentra en su camino. Antes de que puedas hacerte cargo de la situación, llega otro mensajero con la noticia de que otra poderosa montaña avanza desde el Oeste, arrasando todo lo que encuentra en su camino. Después, desde el Norte y desde el Sur, llegan otros dos mensajeros con mensajes similares. Cuatro montañas avanzan hacia la capital, destruyendo todo cuanto encuentran en su camino. Sabes que no hay escapatoria y que nada puede hacerse para detenerlas. Te queda poco tiempo. ¿Qué harías en tal situación, Majestad?
El rey reflexionó unos instantes y dijo: “ Señor, creo que solo se puede hacer una cosa, vivir las horas restantes de la manera mas correcta y serena posible, siguiendo la verdadera enseñanza”.
El Buda le felicito. “¡Si Majestad! Esas cuatro montañas son el nacimiento, la vejez, la enfermedad, y la muerte. La vejez y la muerte no tienen cercados y no tenemos escapatoria” […]


Durante aquella estación de lluvias, muchos Brahmanes y miembros de diferentes sectas religiosas se congregaron en Savatthi. Organizaron sermones, discursos y debates por toda la región; todos los ciudadanos estaban invitados. Varios discípulos laicos del Buda, que habían asistido, contaron al Buda y los monjes lo que habían visto y oído. Según dijeron, se habían abordado todo tipo de teorías y problemas metafísicos inimaginables. Cada secta tenia la oportunidad de exponer sus doctrinas pero todas ellas defendían que su ideología era la única correcta. Así pues los debates, que empezaban siempre cordialmente, terminaban a menudo en verdaderas batallas campales.El Buda contó la siguiente fabula: “Habia una vez un rey muy inteligente que invito a varias personas, ciegas de nacimiento, a visitar el palacio. El rey hizo traer a un elefante y pidió a cada uno de los invitados que tocara al animal y lo describiera. El ciego que toco las patas de la bestia dijo que un elefante era como los pilares de una casa. El que toco la cola aseguro que el animal era un plumero para quitar el polvo. La persona que palpo la oreja dijo que s parecía a una cesta de mimbre y la que toco el estomago del animal afirmo que era como un barril redondo. El que toco su cabeza dijo que un elefante era como una amplia jarra de arcilla y el que toco uno de sus colmillos, que era como un palo. Después se sentaron para definir como era un elefante, pero ninguna opinión coincidió y la discusión acabo en una acalorada disputa”“Monjes, lo que oís y lo que veis no es mas que una pequeña parte de la realidad. Si lo consideráis como una verdad definitiva, acabareis con una imagen distorsionada. Una persona en el Camino ha de mantener un corazón humilde y abierto, conciente de que su comprensión es incompleta. Debemos estudiar constantemente para progresar en él.  Un seguidor del camino, debe comprender que el apego a las visiones actuales le impedirá comprender la verdad. La humildad y la apertura de espíritu son las dos condiciones necesarias para progresar en el Camino”

jueves, 27 de julio de 2017

Los cinco recordatorios de Buda


Les dejo un Link de Bosque de Fresnos en donde pueden leer sobre los cinco recordatorios que Buda dejo a sus discípulos y otras notas interesantes.
http://bosquedefresnos.com.ar/los-cinco-recordatorios/

lunes, 20 de marzo de 2017

Chi Kung (Qi Gong)

Chi Kung significa entrenamiento del Chi. Entonces, ¿qué es el Chi? Chi es el término chino equivalente al Prana hindú o al Ki japonés y refiere a un concepto de energía, hoy en día muchas veces explicado como bioelectricidad. Para la medicina china, esta energía circula a través del cuerpo humano y en la medida en que lo haga de forma natural y armónica el cuerpo será sano. Al practicar Chi Kung lo que se busca principalmente es salud, entendiendo que la mente es también parte de ese cuerpo: un cuerpo sano requiere de una mente limpia. Es importante aclarar que existen también métodos de Chi Kung con otras orientaciones (marcial, religioso, etc.).
En las clases se practican y aprenden distintos ejercicios de Chi Kung, siempre sobre la base de que el movimiento dinamiza la energía y la relajación, calma y quietud ayudan a “limpiar” la mente.

Las clases constan de:
- Trabajos destinados a promover la relajación muscular y de fascias; al desarrollo de la flexibilidad, la coordinación y el equilibrio; a la realineación y corrección postural; al desbloqueo de meridianos; técnicas de automasaje; ejercicios respiratorios; entre otras cosas.
- Chi Kung “duro / externo” y “suave / interno”.
- Chan Chuan (meditación de pie).
- Ba Duan Jing (8 piezas del brocado de seda).
- I Kin Kin (cambio del músculo y tendón).

Beneficios de la práctica:
Entre los muchos beneficios que otorga su práctica podemos mencionar,
- Preserva la salud, aumentando la longevidad y mejorando la calidad de vida en general.
- Brinda fuerza y elasticidad.
- Fortalece huesos, tendones, articulaciones y músculos.
- Reduce el stress y la pesadez que produce el ritmo de vida cotidiano.
- Mejora la circulación sanguínea .
- Mejora la coordinación.
- Da mayor flexibilidad y relajación al cuerpo.
- Promueve la libre circulación de la energía en el cuerpo.
- Es agradable y entretenido.
- Promueve el acercamiento a costumbres y tradiciones de Oriente, muchas veces distintas y enriquecedoras a las costumbres de Occidente.
- Promueve el acercamiento entre las personas que concurren a clase a partir del compartir clases, prácticas y ejercicios, favoreciendo el desarrollo y cohesión social.


La práctica del Chi Kung es apta para personas de cualquier sexo y edad. No hace falta esperar ningún momento específico del año para comenzar, solamente traer ropa cómoda y ganas de practicar.